Desde los proveedores de alimentos hasta el consumidor final

Los consumidores finales, ajenos a la labor que desempeñan los proveedores de alimentos como www.veldis.com/es/ , realizan sus compras escogiendo los productos que encuentran en los lineales de los supermercados u otros comercios, sin pensar el duro trabajo que multitud de intermediarios realizan para poner al alcance de todos los usuarios los artículos de alimentación y bebidas que desean consumir y con las fechas de consumo preferente o de caducidad que demandan los consumidores.

Así pues, las empresas mayoristas ofrecen sus productos a los intermediarios para éstos, a su vez, venderlos a los consumidores finales. Todo ello en el marco de una política de rentabilidad que repercute en el precio del producto que finalmente paga el consumidor, ya que el punto de venta también obtiene su beneficio o margen al gravar el precio de salida en caja cuando compramos un alimento.

Pero el mayorista alimentación así como los distribuidores de bebidas, están cada vez más identificados con la cadena de distribución o central de compras. Esta figura viene cobrando especial relevancia en las últimas décadas para hacer frente por un lado, o aliarse en algunos casos, con la gran distribución o el desembarco de los gigantes de la alimentación que fueron en su día los centros comerciales. Son éstos los responsables en parte de la transformación del mercado de la alimentación y que se alían con los fabricantes para disfrutar de mayores beneficios, eliminando si pueden a determinados intermediarios, como puede ser un mayorista llegado el caso.

Los distribuidores actualmente, si se corresponden con el que antaño conocíamos como representante de unos pocos productos o varios fabricantes del mismo sector, véase un mayorista de quesos, un mayorista de vinos, tiene que reconvertirse a especialista cualificado y ofrecer valores añadidos. Bien vender en la red especializándose en un solo producto pero vendiendo marcas internacionales, por ejemplo. Y es que eliminando ciertos eslabones que intervienen en todo el proceso, se pueden oprimir ciertos gastos, aunque no todas las empresas pueden hacerse cargo de ello.

Así pues, los proveedores de alimentos tradicionales que distribuyen los productos de uno o varios fabricantes será tentados de transformarse en cuanto esos mismos fabricantes para los que trabaja prescindan de su figura para ofrecerle sus productos a una cadena de distribución con menos margen, lo que pudiera representar ser más competitivos en el punto de venta y vender más. Y es que al fin y al cabo, este es el objetivo de cualquier negocio.